El Hotel Sofía Mar de Galilea fue construido a imagen y semejanza de Sofía Srugo.
La historia internacional de la madre del propietario del hotel, Rubén Srugo, comenzó en 1916, en la ciudad de Damasco.
El destino era Argentina, a donde Sofía viajó para encontrarse con su futuro esposo, a quien no conocía. En su camino, pasó por Tiberíades y decidió prolongar su estadía en el lugar y sus alrededores.
En sus memorias, ella se aseguró de mencionar con cariño la histórica casa de piedra, ya que durante el período otomano fue utilizada como un edificio gubernamental donde funcionarios, comerciantes y ciudadanos de Siria, Líbano y Jordania hacían firmar sus credenciales de viaje, y donde se celebraron eventos públicos históricos en la ciudad.
A vacation at the Sofia Sea of Galilee Hotel is also a culinary journey into the delicious Galilean kitchen. The hotel restaurant will delight you with variety of meals made from the finest and freshest ingredients that the Galilee and the Golan have to offer.
The beautiful setting and the surrounding breakfast terrace overlooking the landscapes of the “Northern Land”, complement the culinary experience.
The Altamira rooftop bar – a large and beautiful roof complex with an alcohol bar, seating areas and a mesmerizing panoramic view embracing the Sea of Galilee, the Jordan Valley, the Golan Heights and the Upper Galilee.
The hotel boasts a well-stocked alcohol bar and a wine cellar offering the best of our local wineries, from Judea, the Galilee and the Golan Heights.
The Sofia Sea of Galilee Hotel in Tiberias combines fascinating history and modern architecture with fine design and innovation.
Our rooms and suites welcome our guests with their elegant, luxurious and elaborate interior design, blending perfectly with the breathtaking scenery of the Golan Heights, the Galilee, the Sea of Galilee and the city of Tiberias.
The hotel has 120 rooms and suites equipped with the finest amenities and technological innovations.
Much thought has been invested into the design of each and every room.
To make your stay even more comfortable, we have implemented smart room technologies that enhance the hospitality experience with maximum comfort, offering full control over lighting, temperature and easy access to all in-room systems.
The hotel offers four accessible rooms specially adapted for disabled guests. These rooms comply with all latest accessibility standards and are located on floors 2-5.
All that’s left for you to do is choose your favorite room, pick the ways you wish to pamper yourself, relax, and start your vacation.
**Hotel is currently in the run-in period**
El Hotel Sofía Mar de Galilea fue construido a imagen y semejanza de Sofía Srugo. La historia internacional de la madre del propietario del hotel, Rubén Srugo, comenzó en 1916, en la ciudad de Damasco. El destino era Argentina, a donde Sofía viajó para encontrarse con su futuro esposo, a quien no conocía. En su camino, pasó por Tiberíades y decidió prolongar su estadía en el lugar y sus alrededores. En sus memorias, ella se aseguró de mencionar con cariño la histórica casa de piedra, ya que durante el período otomano fue utilizada como un edificio gubernamental donde funcionarios, comerciantes y ciudadanos de Siria, Líbano y Jordania hacían firmar sus credenciales de viaje, y donde se celebraron eventos públicos históricos en la ciudad.
Los miembros de la familia crecieron con las historias de la infancia y juventud de la abuela Sofía, que hablaban de sus viajes al "Lago Tiberíades" y de la "Casa de Gobierno" (Hotel Sofía) a la que llegó con su familia para hacer firmar sus documentos de viaje, y también para enviar un telegrama a la familia en Damasco cuando decidieron extender su estadía. Después de muchos años en Argentina, ya como madre de familia, decidió volver a Israel como inmigrante junto con sus hijos. La edificación de este hotel, que lleva su nombre, cierra un ciclo personal especial para la familia que eligió nombrar al nuevo hotel “Sofía”.
El Hotel Sofía Mar de Galilea fue construido a imagen y semejanza de Sofía Srugo. La historia internacional de la madre del propietario del hotel, Rubén Srugo, comenzó en 1916, en la ciudad de Damasco. El destino era Argentina, a donde Sofía viajó para encontrarse con su futuro esposo, a quien no conocía. En su camino, pasó por Tiberíades y decidió prolongar su estadía en el lugar y sus alrededores. En sus memorias, ella se aseguró de mencionar con cariño la histórica casa de piedra, ya que durante el período otomano fue utilizada como un edificio gubernamental donde funcionarios, comerciantes y ciudadanos de Siria, Líbano y Jordania hacían firmar sus credenciales de viaje, y donde se celebraron eventos públicos históricos en la ciudad.